En la vida se nos presentan situaciones fortuitas, provocadoras, que en un primer momento nos shockean, nos causan estrés, malestar, angustia, miedo y un sin fin de emociones que generan incapacidad discenir la manera más adecuada de accionar. El tiempo nos demuestra que esas situaciones fueron fuentes fantásticas de experiencia y crecimiento. Si en un principio las catalogamos como problemas, nos paralizarán y estancarán.
Si en cambio nos encaramos la vida con optimismo y confianza, nos conectaremos con las infinitas posibilidades existentes en nosotros.
"Todo el mundo sufre contratiempos en la vida. Cuanto más numerosos son, más aprendemos y maduramos. La adversidad sólo nos hace más fuertes. Cuando se aprende la lección, el dolor desaparece"
La experiencia de vivir en este plano físico es como cursar en una escuala. Cuando aprendemos las materias del amor, el perdón, la aceptación, cuando recordamos quiénes somos, pasamos a un nuevo grado, a niveles de conciencias supueriores. Todas las situaciones adversas tienen su significado. Nuestro ser las fabrica para que veamos aquello que necesitamos aprender.
"No existe nunguna clase de problema que no te aporte simultáneamente un don"
Cuando nos veamos estancados, tenemos que saber que siempre hay muchas más posibilidades de cambio que las que creemos que existen. Con un espíritu abierto y receptivo, esas posibilidades se manifiestan.
Si logran recordar la verdad en los momentos difíciles, habrán dado un importante salto cuántico en su existencia.
Todo lo que nos sucede y quienes aparecen en el camino están allí como una creación nuestra para no escapar nunca más de lo que realmente somos: Amor, todo es amor.
Veamos la luz, muy especialmente en la oscuridad...
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