domingo, 24 de junio de 2012

Olvidarte es tan difícil olvidarte es querer jalarle el pelo a una botella, es creer que la memoria es un casette para borrar
Olvidarte es recordar que es imposible, incluso es más difícil que aguantarte
Si extraño tu neurosis y tus celos sin razón cómo no extrañar tu cuerpo en mi colchón
Olvidarte es un intento que no lo deseo tanto porque tanto es lo que intento que me acuerdo mucho más y he llegado a sospechar que mi afán de no acordarme es lo que me tiene enfermo de recuerdos
Olvidarte es lo que espero para reanudar mi vida harta de seguir soñando con la posibilidad de que un día por error o pura curiosidad le preguntes a un amigo por mis huesos

TE ODIO IMBÉCIL


Quiero olvidarme de ti, quiero saber que es por mi.
Que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo. Inútil creer que querer es lograr olvidarte.

Quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida, para olvidarme de ti para toda la vida.
Pegué tu foto en el ropero para sentir que estás aquí yo me instalé en el mes de enero afuera creo que es abril
Me importa un bledo el noticiero total jamás hablan de mí  hice un país de este agujero desde que tú, no estás aquí

Este es el himno nacional y por bandera tengo tu tanga café, confieso que la paso mal y no sé como puedo mantenerme en pie

Y sigo aquí tocando fondo descubriendo todo lo que nos faltó, echándome la culpa en todo, derritiendo el poco aire que me quedó

Y sigo aquí tocando fondo desde mi país que es este quinto piso desde tu exilio voluntario la nostalgia sigue de primer ministro
Todo está intacto en mi país tal cual como lo abandonaste las flores de papel tapiz , la copia del Dalí que olvidaste

De más está decir "te extraño" y el resto de cursilerías no insistas en lo que hace daño es otra frase de tu autoría

Y aunque he pagado los impuestos de esta bancarrota que es vivir sin ti  ya no me queda presupuesto

para otro invierno sin que estés aquí  la nostalgia sigue de primer ministro
Aprendí que quien no te busca, no te extraña, y quien no te extraña, no te quiere.
Que el destino determina quién entra en tu vida, pero tu decides quién se queda. Que la verdad duele una sola vez, y la mentira cada vez que nos acordamos.
Hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás: las palabras, el tiempo y las oportunidades. Por eso, valora a quien te valora, y no trates como prioridad a quién te trata como opción.